Fútbol

Bartomeu y Messi podrían quedar para darse de ostias

Por mucho que el coronavirus haya ocasionado que todo el mundo del deporte se quede paralizado, incluyendo el fútbol, los grandes clubes continúan trabajando para la temporada próxima. El Barça, es uno de estos equipos que no ha parado.

Un Barça que, inclusive cuando el balón no está en uso, parece tener cierta tendencia a forjar crisis. La última ha venido de la mano de la dimisión de distintos directivos de la junta de un Josep Mª Bartomeu que, incluso, ha logrado ponerse aún más en el punto de mira de lo que estaba antes del coronavirus.

 

La traición de Bartomeu a Messi

Esto es algo que, teniendo presente la gran cantidad de disputas que arrastraba en los últimos tiempos, se creía difícil. Pero Bartomeau (presidente del Barça) lo ha vuelto a hacer. No obstante, lo que en realidad inquieta a nivel interno no es tanto la inestabilidad de la directiva o las dimisiones, sino el plan deportivo.

Un plan en el que es posible que no esté Leo Messi. Sí, parece ser que el argentino está más que molesto que nunca con la directiva y la secretaría técnica por el camino que está teniendo la planificación deportiva con relación a la temporada entrante.

Teniendo presente que Leo Messi tiene una cláusula que le da derecho a abandonar el club cuando desee, muchos comienzan a dejar caer que, si la directiva no modifica y corrige el rumbo luego de la última traición a Leo, el de Rosario se irá.

Esta traición le ha hecho daño a Messi, y es que parece ser que el club se está pensando paralizar la renovación de Luis Suárez. Mucho se dice en estos días de la posible llegada de Lautaro Martínez, un personaje que, para muchos en la directiva, sería la excusa ideal para cargarse al uruguayo.

Una idea que, claramente, no está en los planes de un Messi que tiene a su amigo Luis como uno de sus “sagrados”. Teniendo presente que el uruguayo finaliza contrato en 2021, la renovación (en caso de que llegue) no debería tardar.

 

Messi “aboga” por Neymar

Pero atención, porque lo expuesto anteriormente no es el único asunto de tensión entre Messi y Bartomeu. Y, de hecho, como saben todos en el Camp Nou, Leo Messi quiere que Neymar vuelva este año al Barça.

Él sabe que Neymar es de los pocos que puede aumentar la calidad del ataque culé. Sabe quién es, y a pesar de que no comulga con su vida fuera del balón, considera que es un delantero con el que el club podría volver a la senda de los grandes títulos.

Es ahí donde Messi ha puesto en claro que su opción no es la de Antoine Griezmann. La relación, que hay tanto en el terreno de juego como fuera, entre el argentino y el francés no es muy buena. Messi no quería que llegara al Barça y quiere añadir al galo en el traspaso de Neymar.

Sabe además Leo que el PSG no va a aceptar a otro jugador que no sea Antoine en un supuesto traspaso que, a medida que se aproxima el verano, parece que se va complicando de nuevo.

Teniendo presente que a Messi también se le acaba el contrato el próximo verano, el argentino ya ha dejado en manifiesto que no se sentará a negociar nada si no ve que el club rema a su favor.

 

A la salida del coronavirus si hay huevos

El problema empieza a ser cada vez más grande y una de las soluciones que han propuesto es quedar nada más que el estado de alarma lo permita y darse de ostias hasta que uno quede en pie, algo que podría ser comentado por el mismísimo Joe Rogan, actual presentador de la UFC.

Manolito Ramos
the authorManolito Ramos
Becario en GranPrimo.com.

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